La economía de Nicaragua se mueve gracias a los pequeños negocios. Es como una maquinaria de miles de pequeñas piezas o como una gran colonia de abejas. Siete de cada diez nicaragüenses se gana el sustento trabajando sin salario fijo y sin contrato, ya sea laborando por jornadas para terceros o bien impulsando un pequeño negocio propio.

“Negocios para el Reino” es un programa de capacitaciones dirigido a los pequeños emprendedores del corredor de occidente de Nicaragua, con el fin de fortalecer sus capacidades empresariales pero también con el propósito de acompañarles en el proceso de crecer como instrumentos de Dios para el cambio, para el desarrollo integral de sus comunidades, sus ciudades y su nación.

Durante el último trimestre más de 120 pequeños empresarios de las ciudades de León y Chinandega participaron en las actividades de aprendizaje e interacción, dialogando sobre temas como:

“Visión de largo plazo para tu negocio”

“Elaborando un plan de negocios”

“Marketing efectivo para tu negocio”

 “Desarrollando tu negocio a través de una red de empresarios”

“Este último tema les ha gustado mucho” expresa el ingeniero Freddy Méndez, coordinador de este programa, “y ya vienen dando pasos firmes para la creación de una pequeña Red de Empresarios Cristianos en Chinandega,” detalla.

Como primer paso hacia la creación de esta Red se ha formado un Equipo Coordinador compuesto por 5 empresarios: Yamileth Duarte, Ana Sánchez, Fátima Dávila, Rodrigo Delgadillo y Calasan Osorio, todos pequeños emprendedores chinandeganos pero con grandes sueños para el futuro.

“Queremos tener una Asociación de Empresarios Cristianos debidamente constituída, que brinde acompañamiento, entrenamiento y asesoría legal a los empresarios de Chinandega primeramente, pero soñamos en crecer hacia todo el país,” comenta Yamileth Duarte, con una pasión que se filtra en sus palabras y su sonrisa.

Freddy Méndez expresó su agradecimiento con el Lic. Mario Pérez de Pueblos en Acción Comunitaria y con el Lic. Douglas Castro de la empresa SOYNICA porque a través de sus charlas los participantes han puesto en escrutinio sus métodos para hacer negocios, han explorado nuevas ideas, pero sobretodo, han adquirido un nuevo deseo para trabajar juntos.

La economía y el desarrollo integral de este país tienen un futuro prometedor. Cada vez son más los empresarios cristianos interesados en descubrir nuevas herramientas y fortalecer un sentido de unidad  y cooperación con una visión para el Reino de Dios en Nicaragua.